Una cara enorme y redonda ocupa toda la hoja, con ojos que brillan, mejillas sonrojadas, dos piecitos y un gorro de rayas con pompón. Alrededor solo hay un pino diminuto y unos copos. Es la lámina de invierno pensada para un niño de dos años que todavía garabatea más de lo que colorea. Pega el dibujo kawaii de invierno terminado sobre una cartulina azul y añade algodón como nieve.

Una bola de nieve redonda y sonriente, con gorro de pompón, sentada sobre un charco helado de invierno.







